Mediación ¿qué es?

La mediación es un proceso voluntario en el que dos o más partes involucradas en un conflicto trabajan con un tercero imparcial, el mediador, para crear sus propias soluciones resolviendo sus diferencias, es decir, es como una “negociación asistida” y se diferencia principalmente del sistema judicial o el arbitral en que el mediador no propone soluciones sino que son las propias partes quienes acuerdan las medidas. Asimismo, está regulada en la Ley 5/2012 de Mediación en asuntos civiles y mercantiles.

Su ámbito de aplicación es amplio y abarca desde divorcios, herencias, contratos, comunidades de vecinos…

¿Cómo funciona?

Las partes se reunen en varias sesiones con el medidador quien tiene como objetivo facilitar la comunicación entre ambas, ya que este suele ser el principal obstáculo a la hora de superar los conflictos. Una vez que ambas partes son conocedoras del punto de vista contrario, y han concretado el conflicto, proponen soluciones que a su criterio podría poner fin a la disputa.  Una vez finalizada la sesión de mediación se leva un acta en la que se recoge el acuerdo y que es posible elevarla a escritura pública y de esta forma adquiera fuerza ejecutiva.

Hay muchas clasificaciones de la mediación pero en función del momento en que nos encontremos podemos distinguir 2:

  • Intrajudicial: es aquella que se produce una vez iniciado un procedimiento judicial y cuyo acuerdo acaba mediante homologación en el propio Juzgado que tramitaba la causa.
  • Extrajudicial: es aquella en que todavía no se ha interpuesto demanda judicial y las partes acuerdan intentar resolver el conflicto por un sistema alternativo bien por que lo hayan incluido en algún contrato como cláusula específica o bien porque así lo decidan.

Características de la mediación

  • Voluntariedad. Se puede abandonar de forma unilateral y no existe obligación de permanecer en el proceso.
  • Controlada. Los interesados mantienen el control del resultado ya que si no están de acuerdo con lo propuesto no tiene vinculación alguna y deberían buscar otra vía de resolución del conflicto.
  • Confidencial. Las conversaciones mantenidas durante el proceso de mediación son totalmente confidenciales, y todo allí comentado no es posible utilizarlo en ningún procedimiento legal posterior, por ninguna de las partes en conflicto.
  • Informada. Aunque el fundamento de la mediación es que las partes lleguen a un acuerdo entre ellas,  cada uno de ellos puede contar con el asesoramiento de un abogado.
  • Imparcial El mediador tiene la responsabilidad de ser neutral y no puede favorecer los intereses de uno frente a los del otro, ni puede proponer una solución, sino únicamente facilitar el entendimiento. El papel del mediador es asegurar que las partes alcanzan acuerdos de manera voluntaria, libre, e informada, y nunca como consecuencia de coerción o intimidación.

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