Adopción de un mayor de edad

La adopción de un mayor de edad viene regulada en los artículos 175 y siguientes del Código Civil cuando dice que “Por excepción, será posible la adopción de un mayor de edad o de un menor emancipado cuando, inmediatamente antes de la emancipación, hubiere existido una situación de acogimiento con los futuros adoptantes o de convivencia estable con ellos de, al menos un año. Asimismo, se aplicarán las exclusiones establecidas con carácter general para las adopciones que son:

  • Un descendiente
  • Un pariente en segundo grado
  • Un pupilo por su tutor

Además, nadie puede ser adoptado por más de una persona, salvo que la adopción se realice de forma simultánea por ambos cónyuges o por pareja estable no casada.

¿Cuál es el procedimiento de adopción de un mayor de edad?

El procedimiento viene recogido en la Ley de Jurisdicción Voluntaria, y comienza por la interposición del adoptante de una demanda de adopción ante el Juzgado correspondiente. En principio, no es obligatorio ir acompañado de abogado y procurador, aunque siempre es recomendable estar asesorado por un abogado de familia especializado que redacte la demanda, informe y acompañe a lo largo del procedimiento judicial.

¿Cuanto tiempo dura el proceso?

La adopción de un mayor de edad tiene una duración aproximada de 4 meses desde la interposición de la demanda durante los cuales se procede entre otros actos, a la ratificación en persona de la demanda, presentación de testigos, consentimiento / asentimiento de los padres del adoptando, visto bueno del ministerio fiscal, y finalmente la emisión del auto del juez acordando la adopción.  A este respecto, hay que tener en cuenta que desde la emisión del auto de adopción existe un plazo de 20 días para apelar por lo que el mismo no adquirirá firmeza hasta que haya transcurrido dicho tiempo.

Posteriormente, el auto se remitirá de forma automática al Registro Civil para proceder a su inscripción.

¿Qué ventajas tiene la adopción de un mayor de edad?

Desde mi experiencia como abogado de familia lo que buscan la mayoría de personas es plasmar esa relación de cariño en algo más, es decir, reconocer como padre o madre a aquella persona que ha ejercido como tal desde un punto de vista legal / formal. No obstante, no podemos olvidar un importante efecto práctico como es el impacto fiscal que esto tendrá a la hora de recibir herencias, donaciones, etc. ya que pasaremos de ser legalmente un extraño a ser un pariente de grado uno de consanguinidad, lo que en un futuro puede suponer un importante ahorro en impuestos.

Abogado Familia Zaragoza